Como ya se mencionó anteriormente, a lo largo del mes de abril se ha estado desarrollando el curso de nivel básico de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) en construcción, destinado al alumnado de la especialidad de albañilería, el cual ha estado repartido en 20 horas presenciales y 40 horas en modalidad online. Las sesiones presenciales han estado impartidas a cargo de Laura Martínez, de BALMAR Servicio de Prevención.
Además de ser una herramienta de aprendizaje fundamental, este curso es obligatorio para los trabajadores y trabajadoras. Su objetivo principal es que conozcan y comprendan los parámetros esenciales que deben regir cualquier empresa, en especial aquellos relacionados con la seguridad y la protección de la vida de las personas que desempeñan labores en obras y entornos de riesgo.
Durante la formación, se explicó el origen de estos cursos, impulsados a raíz de la promulgación de leyes clave desde 1995 y 1997. Estas normativas surgieron como respuesta a las condiciones laborales precarias de tiempos pasados, cuando los trabajadores desempeñaban sus funciones sin ningún tipo de protección, y las máquinas solían carecer de carcasas o sistemas de seguridad, exigiendo un esfuerzo físico extremo y exponiéndolos a lesiones, discapacidades permanentes, mutilaciones e incluso la muerte.
Se hizo énfasis en la importancia de evitar, en la medida de lo posible, cualquier accidente o incidente en el lugar de trabajo mediante la evaluación de riesgos, inspecciones diarias de maquinaria y el cumplimiento riguroso de la normativa europea, incluyendo el marcado CE de los productos. Todos los elementos deben contar con manual de uso, fecha de vencimiento y advertencias sobre posibles riesgos, especialmente en el manejo de productos químicos, disolventes, pinturas o barnices.
Finalmente, se destacó la importancia de establecer una estructura de comunicación clara dentro de la empresa, con delegados que representen a los trabajadores, responsables de zona y gerencia. Las reuniones periódicas —diarias, semanales o mensuales— son fundamentales para reducir riesgos, mejorar la producción y optimizar las condiciones en las zonas críticas de trabajo. Además, se debe contar con la figura de un especialista en prevención de riesgos laborales encargado de velar por el cumplimiento de las normativas y ofrecer asesoría constante.
