Durante el proceso de formación se continúan abordando diversos aspectos teóricos y prácticos relacionados con la limpieza y el mantenimiento del tajo, así como la evacuación de residuos. Así pues, en las últimas de semanas se explicó la importancia de estos trabajos para mejorar la producción, garantizar la seguridad y organizar un espacio adecuado para la acumulación y retirada de residuos.
Se destacaron las herramientas y equipos más utilizados en estas tareas: batidera, pala de recogida, cepillo de barrido, carretilla, espuerta y tolva de vertido de escombros, entre otros. Asimismo, se clasificaron los tipos de residuos generados: domésticos, de construcción y demolición, y residuos peligrosos.
Otro punto tratado fue la instalación y retirada de medios auxiliares y protecciones colectivas. Estos elementos, de carácter temporal, facilitan la ejecución de la obra y garantizan la seguridad de los trabajadores. Están regulados por normativas específicas, como las normas UNE, que determinan los métodos correctos de montaje y desmontaje.

Entre los medios auxiliares, se destacó el uso adecuado de escaleras —ya sean de apoyo sobre superficies firmes, con un ángulo aproximado de 75 grados, o de tijera con sistemas de bloqueo asegurado—, y los distintos tipos de andamios: multidireccionales, de marco, de plataforma colgante, borriquetas o caballetes. El desmontaje de estos elementos debe hacerse en sentido inverso a su montaje y utilizando siempre los Equipos de Protección Individual (EPIs).
En cuanto a las protecciones colectivas, se profundizó en las barandillas para la protección de bordes y huecos. Estas deben contar con barandilla principal, intermedia y rodapié, y pueden ser de metal o madera. También se estudiaron otros sistemas como mordazas para forjados (sargentos), redes de seguridad, líneas de vida y mallazos, que contribuyen a minimizar el riesgo de caídas.
Asimismo, se abordaron las recomendaciones para la descarga y transporte de materiales en zonas urbanas, incluyendo la señalización con vallas, códigos visuales y advertencias. Se dieron pautas según las características de las cargas: tubos apilados en capas antideslizantes, materiales a granel en contenedores, y pales bien empacados.
Se finalizó con un repaso a la señalización de obras: señales de advertencia, salvamento y socorro, incluyendo señales luminosas de intensidad adecuada (sin deslumbramientos) y acústicas que no superen el ruido ambiente pero que sean claramente perceptibles.