Durante los días previos a las Fiestas Patronales de Alcorisa, el grupo de la especialidad de jardinería del Programa Experiencial “Aljar” llevó a cabo una actuación de mejora en el entorno del Monte Calvario, uno de los espacios más emblemáticos y visitados del municipio. Con este trabajo, el alumnado puso en práctica sus conocimientos al tiempo que contribuyeron a la puesta en valor de un lugar de gran importancia tanto natural como cultural.
La intervención se centró, en primer lugar, en la poda de las ramas bajas del arbolado a lo largo de la subida al Calvario. Esta tarea permitió despejar el recorrido, facilitando el tránsito de las personas que lo recorren habitualmente y, muy especialmente, de quienes participan en la tradicional romería de las Fiestas.
Asimismo, se procedió a la retirada de plantas adventicias y a la limpieza de pinaza, acumulada en los tramos finales de la subida y en las inmediaciones de la ermita del Santo Sepulcro, conocida popularmente como la ermita del Calvario. Esta labor de acondicionamiento contribuyó a mejorar la seguridad de los peatones y a realzar la imagen del santuario, punto de encuentro para los vecinos y vecinas.
Los trabajos se desarrollaron en fechas de gran significado, ya que el 15 de septiembre Alcorisa celebra el Día Grande de sus Fiestas Patronales, dedicado a la Exaltación de Nuestro Señor del Sepulcro Glorioso. La jornada incluye la esperada Subida al Calvario, una romería en la que alcorisanos y visitantes ascienden hasta la ermita para participar en la misa en honor al patrón, a menudo vestidos con el traje regional. Así pues, gracias a la actuación realizada, el entorno se presentó en óptimas condiciones para acoger esta tradición tan arraigada.
Además de su valor inmediato para la población, la intervención tuvo también un carácter formativo. Los trabajos realizados en el Monte Calvario han servido como preparación para las prácticas en alternancia que los grupos de ambas especialidades desarrollarán próximamente en este mismo emplazamiento, una vez concluyan las obras de la calle Castillo.
De este modo, el Programa Experiencial “Aljar” continúa avanzando en su doble propósito, ofrecer una formación práctica y de calidad a sus participantes, y al mismo tiempo mejorar el entorno local, reforzando los vínculos entre el aprendizaje y la vida comunitaria del municipio.


