Durante las últimas semanas, el alumnado de la especialidad de albañilería ha estudiado un temario dedicado a la ejecución de cubiertas inclinadas, dividido en cuatro capítulos que les ha permitido comprender en profundidad cada parte del proceso constructivo.
En el primer capítulo se explicaban las funciones principales de una cubierta inclinada: proteger el edificio frente al agua, el frío, el ruido y las condiciones climáticas extremas, además de contribuir al aislamiento térmico y a la estética del conjunto arquitectónico.
Los siguientes capítulos se centraban en la teoría sobre la ejecución de tabiques palomeros, elementos esenciales para el soporte y la división de las distintas zonas de la cubierta. Estos tabiques incorporan huecos que permiten aligerar su peso y mejorar la ventilación de la cámara bajo cubierta. Sobre su coronación se aplica un remate de mortero que proporciona una superficie lisa y uniforme donde se apoyan los elementos del tablero inclinado.
También se profundizó en la ejecución de tableros, la capa que descansa sobre el soporte estructural y transmite las cargas del faldón. El alumnado estudió los diferentes tipos de tableros —cerámicos, de madera, de hormigón o de placas nervadas metálicas— y la importancia de realizar un riguroso control de calidad en esta fase.
El último apartado abordó la formación de pendientes, que junto con el tablero de soporte y el sistema de cubrición conforman el plano inclinado del faldón. Esta formación se integra con el tablero estructural y se completa con capas como las de aislamiento, compresión, regularización y formación. Por último, se colocan los materiales de cubrición, habitualmente teja, pizarra, fibrocemento, derivados plásticos o paneles metálicos.
Como es habitual, en cada capítulo se han trabajado también los contenidos relacionados con la prevención de riesgos laborales, fundamentales para una correcta ejecución en obra. Se finalizó esta parte teórica con la entrega de los ejercicios realizados en clase y un examen que evaluaba todos los conocimientos adquiridos, en el que los alumnos y alumnas pueden decir con orgullo que obtuvieron muy buenos resultados.
